Vacaciones: acuerdo, calendario y antelación mínima
El artículo 38 del Estatuto de los Trabajadores establece que el periodo de vacaciones anuales retribuidas no es sustituible por compensación económica y que su duración nunca puede ser inferior a treinta días naturales. La fijación del disfrute debe hacerse de común acuerdo entre empresa y persona trabajadora, de conformidad con lo previsto en convenio o en la planificación anual aplicable.
La norma añade una exigencia muy concreta: el calendario de vacaciones debe fijarse en cada empresa y la persona trabajadora debe conocer las fechas que le correspondan con al menos dos meses de antelación respecto del inicio del disfrute. Para organizaciones con varios equipos, campañas o turnos, eso exige una planificación real y no una simple validación informal por mensajería o correo.
Qué ocurre si coinciden con una incapacidad temporal
El propio artículo 38 prevé que, si las vacaciones coinciden con una incapacidad temporal derivada del embarazo, parto, lactancia natural o con determinados periodos de suspensión del contrato, podrán disfrutarse en fecha distinta aunque haya terminado el año natural. También contempla que, si coinciden con una incapacidad temporal por otras contingencias que impida su disfrute, podrán trasladarse una vez finalice la baja, dentro del límite legal previsto.
El calendario laboral visible sigue siendo obligatorio
Junto a las vacaciones, el artículo 34.6 del Estatuto recuerda que la empresa debe elaborar anualmente el calendario laboral y exponer un ejemplar en un lugar visible de cada centro de trabajo. En la práctica, esto ayuda a ordenar festivos, cierres, turnos y planificación de recursos antes de que el registro horario empiece a acumular incidencias.
Qué debería poder demostrar la empresa
- Cómo ha fijado el calendario laboral anual.
- Qué fechas de vacaciones corresponden a cada persona.
- Cuándo se comunicaron esas fechas.
- Cómo se han tratado cambios, bajas o solapamientos sobrevenidos.
FicharNet puede ser una ayuda clara para conectar vacaciones, ausencias y control horario dentro de un mismo flujo operativo, evitando que la planificación anual quede separada del registro real.